
Marti Villoria seguirá siendo la alegría naranja
El balonmano es un deporte de emociones. Bien lo sabe el pabellón Vicente Trueba de Torrelavega, culpable en muchos partidos del buen hacer de los suyos con su inigualable capacidad

El balonmano es un deporte de emociones. Bien lo sabe el pabellón Vicente Trueba de Torrelavega, culpable en muchos partidos del buen hacer de los suyos con su inigualable capacidad